Las increíbles pasarelas flotantes de Christo sobre las aguas del lago Iseo

La espectacular instalación "Floating Piers", del octogenario artista estadounidense, fue abierta al público en el lago Iseo, en la región de Lombardía, en el norte de Italia.

Miles de personas empezaron a deambular sobre las pasarelas flotantes instaladas por el artista Christo Vladimirov Javacheff para invitar al público a caminar sobre el agua del lago Iseo, en el norte de Italia.

La espectacular instalación "Floating Piers", del octogenario artista estadounidense, fue abierta ayer al público en el lago Iseo, en la región de Lombardía, en el norte de Italia.

Numerosas personas recorrieron ayer a la mañana, tras la inauguración oficial, los tres kilómetros de plataformas flotantes de color amarillo brillante que unen la localidad de Sulzano, a orillas del lago, con la isla de Monte Isola y de ahí a la de San Paolo, de menor tamaño.

Muchos esperaban impacientes antes de la apertura y arribaron numerosos visitantes a Sulzano desde el 18 de junio.  Hasta el 3 de julio se espera que medio millón de personas puedan experimentar el proyecto, que ha costado 15 millones de euros.

El artista de origen búlgaro y su equipo atornillaron en los últimos meses 220.000 cubos de plástico flotante que después forraron de poliamida de color amarillo brillante.

Los visitantes deben disfrutar de esta obra "con todos los sentidos" y observarla como si se tratar de un "bulevar" en medio del agua que invita a pasear, mejor si es descalzo, dijo Christo a DPA.

Lo especial de este proyecto es que los "embarcaderos flotantes", de 16 metros de ancho, no se balancean como un bote, sino que imitan el movimiento de las olas, con la idea de que la gente sienta de verdad que camina sobre el agua. Buceadores unieron las pasarelas al suelo del lago con anclas de 190 toneladas.

La mayoría de los hoteles en la región llevan semanas agotados.

Christo y su mujer Jeanne-Claude, fallecida en 2009, se hicieron famosos por sus instalaciones artísticas en las que solían cubrir con tela edificios o zonas públicas de grandes dimensiones, como el edificio del Reichstag en Berlín en 1995 o el Puente Nuevo en París diez años antes.

El último proyecto que realizaron en Italia fue en 1974, cuando cubrieron parte de la Muralla Aureliana de Roma.

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