Las tradiciones navideñas más insólitas del mundo

Rutas cortadas para patinar, zapatos que predicen los casamientos y hábitos alimentarios inusuales son parte de las costumbres que se persiguen en la Nochebuena. Historias y creencias de la celebración más esperada.

En muchos lugares del mundo, las tradiciones pueden resultar curiosas e inentendibles (iStock)

En muchos lugares del mundo, las tradiciones pueden resultar curiosas e inentendibles (iStock)

Una celebración tan esperada como la Navidad puede incluir eventos inesperados. Si bien no es irrisorio pensar en la posibilidad de que aparezcan situaciones no previstas, las tradiciones y los preparativos no son librados al azar y tienen una gran cuota de protagonismo en la Nochebuena.

Alrededor del mundo, las diferentes culturas exponen en sus mesas y en sus actos todos los rituales que han mantenido a lo largo de los años. Hábitos sencillos y otros un tanto curiosos enmarcan un festejo que tiene a grandes y chicos expectantes.

La búsqueda del futuro en los platos

En Noruega, se utilizan tres platos durante la cena: debajo del primero, se coloca un anillo. En el segundo, una moneda y en el tercero, una llave. Al terminar la velada, los comensales deben mezclar los platos y elegir uno de ellos. Si aparece la llave, el Año Nuevo traerá una casa; si lo que se descubre es el anillo, se cree que habrá una boda o simplemente seguirá enamorado. En cambio, si aparece la moneda, el dinero no faltará y los buenos negocios tampoco.

En Noruega, los platos ganan el protagonismo de la velada (Shutterstock)

En Noruega, los platos ganan el protagonismo de la velada (Shutterstock)

Lanzar zapatos de espaldas

República Checa tiene una tradición bastante peculiar durante las fechas navideñas entre las mujeres solteras. Lanzar zapatos de espaldas sirve para predecir si el año siguiente contraerán matrimonio. Consiste en que todas salgan de la casa y se coloquen de espaldas a la puerta, lanzando un zapato por encima de sus hombros derechos. Si el zapato cae con la punta hacia la puerta, quiere decir que la mujer se casará el año siguiente. De lo contrario, deberá esperar otro año más.

Patinando a misa

Los venezolanos celebran la Navidad en las calles, playas y parques, y muchos acuden a la iglesia sobre patines la mañana del 25 de diciembre. La costumbre se magnificó tanto que las rutas de la capital se cortan para que todos los ciudadanos puedan trasladarse de esa manera tan curiosa sin sufrir embotellamientos ni poner en riesgo su vida.

El pollo frito como alimento indispensable

El pollo frito, furor entre los japoneses

El pollo frito, furor entre los japoneses

A pesar de que el 25 de diciembre nunca se ha celebrado demasiado en Japón, el día 23 sí lo festejan los japoneses desde 1974. El origen se remonta a que en ese año la famosa cadena de comida rápida KFC lanzó una campaña de publicidad en el país con el eslogan “Kurisumasu ni wa kentakkii” (en castellano: “Kentucky por Navidad“). Desde ese año, casi todos los japoneses quedan con familiares o amigos para comer pollo frito. El menú especial está personalizado con motivos navideños y ofrece el mejor pollo para darse un buen festín.

Un hábito poco feliz

En Groenlandia, los preparativos de la Navidad son pensados con varios meses de anticipación. Tanto es así que en esta época se come el Kiviak, un plato hecho con la carne cruda del alca (un ave de caza acuática), la cual ha sido enterrada bajo una piedra enrollada en piel de foca por varios meses hasta que haya alcanzado un avanzado estado de descomposición.

13 días de regalos en los zapatos

Los yules, los “Papá Noel” de Islandia (iStock)

Los yules, los “Papá Noel” de Islandia

Los yules son unas figuras navideñas típicas del folclore islandés. Se trata de pequeños duendes que habitan en la montaña. Los niños dejan sus zapatos en las ventanas de sus habitaciones y estos “duendes”, durante 13 días, colocan diferentes regalos en los pequeños calzados.

El recuerdo de los que ya no están

Portugal tiene un ritual bastante particular: durante la cena, los familiares deben disponer algunos platos extra. ¿Por si llegan invitados inesperados? No. Simplemente para recordar que los seres queridos que han muerto también merecen un plato de comida en la celebración.

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